Es curioso, siempre espero demasiado de los demás. Quizás porque yo cuando lo doy, lo doy todo. Quizás porque pienso que los demás son como yo. Quizás, como dice mi madre, soy bastante inocente y en ocasiones pesada con los demás por intentar que estén contentos. Quizás porque tengo demasiado miedo a perder... quizás, tal vez, nunca se sabe.